Más que viviendas, se (de)construyen vidas

Se supone que una definición es una descripción objetiva que de manera clara enumera las características de un objeto o fenómeno que nos acerca a su conocimiento y permite identificarlo respecto a otros. En este sentido, si la definición es una construcción mental, el concepto viene a ser la representación mental de dicho objeto o fenómeno, y aunque generalmente suelen tener cierta correspondencia, no necesariamente es así.

Siendo así, y hablando de la ciudad, de entrada, podemos acudir a una sencilla definición que nos dice que cuando un asentamiento tiene más de quince mil habitantes se puede considerar como tal, una ciudad. ¡Imagínese! ¿Cuántas ciudades tenemos dentro de una ciudad? Porque como ejemplo tenemos que Riberas del Bravo, cuando se construyó, tenía ya más de doce mil quinientas viviendas, es decir, se pensó en alojar a unas cincuenta mil personas y lo paradójico es que se concibió como fraccionamiento. Bueno, pero eso es cosa del pasado… que casualmente se vive en el presente.

También hay otras definiciones un poco más “abiertas” o descriptivas, por decirlo de alguna manera, como la que ofrece Mario Camacho Cardona al decirnos que una ciudad es el conjunto de ciudadanos que integran una urbe (lo urbanizado), es........

© El Diario