Ambición expansionista |
Ciudad de México.- Capronio es lo que en términos llanos y sencillos se llama un cabrón. No ha tenido nunca un rasgo de bondad; es pérfido, díscolo y malévolo, entre otros calificativos igualmente esdrújulos, como por ejemplo "méndigo". Iba con su esposa por la calle, y el cura recién llegado al pueblo les dijo: "Entiendo que son ustedes unos esposos felices". Acotó Capronio, hosco: "Yo soy el esposo. Ella es la feliz". Las nuevas generaciones no conocen ya la expresión "de oquis", antes muy usada para describir algo que es gratuiito o en vano."No voy a trabajar de oquiis". "Me opuse de oquis". El mexicanismo "oquis" es deformación del vocablo "oque", éste sí registrado por la Academia con la misma significación. Otros modismos hay ahora que también desaparecerán después. Las palabras y las locuciones son como las hojas de los árboles: unas caen y nacen otras. Advierto, sin embargo, que ya ando por los cerros de Úbeda, paraje del cual tengo las escrituras. Mi propósito es contar un suceso acaecido en el Bar Ahúnda. Cierto insolente tipo le hizo a una linda chica una proposición indecorosa: "Vamos al Motel Kamawa. Te pagaré bien". Ripostó........