La ley del encaje para Maru Campos y Rubén Rocha Moya

Ciudad de México .-Conservo después de 70 años la edición del Quijote que me regaló mi padre. La compró de segunda mano -o de tercera o cuarta- a un cierto amigo suyo que debe haber sido empecinado fumador, pues los cuatro tomos en que se divide la obra olían a tabaco, y el segundo tiene en el forro una quemadura de cigarro.

Los 80 pesos que le costó la obra los pagó don Mariano en abonos, 20 pesos cada mes. Después supe por mi madre que en ese tiempo mi papa ganaba 90 pesos mensuales.

La bella edición es de W.M. Jackson, la misma editorial de "El tesoro de la juventud", y está preciosamente ilustrada por Doré.

He vuelto a recurrir al Quijote en estos tiempos de magistrados y jueces mostrencos designados por la nefasta 4T. Busqué particularmente el capítulo 42 de la segunda parte: "De los consejos que dio don Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula, con otras cosas bien consideradas".

Una de las recomendaciones que el hidalgo de la Mancha le hizo a su escudero es que nunca se guiara por la ley del encaje, ¿Qué ley es esa? Define el diccionario. "Dictamen o juicio que discrecionalmente forma el juez, sin atender a lo que las leyes disponen".........

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