El sacrilegio de escribir México con jota |
Ciudad de México.- "No puede haber sexo sin amor". Esa sentenciosa frase le dijo la linda Susiflor a Libidiano cuando éste le hizo una proposición salaz. Replicó el lúbrico sujeto: "Tú dame el sexo. El amor ya veré yo dónde lo consigo". Alguien me describió como funámbulo haciendo equilibrios sobre una cuerda floja sostenida en un extremo por un angelito seráfico y en el otro por un diablillo picaresco. Ha de ser cierto. En la época de mi otra juventud leía yo una revista católica, "Señal", con artículos de espiritualidad y fe, y al mismo tiempo veía una revista ingenuamente porno, "Vea", con fotos de robustas damas que no dejaban ver más que membrudas piernas y abundosas nalgas -"grupas", decían los pies de grabado- cubiertas con profusa lencería negra. Al paso del tiempo me enteré de que el nombre de aquella publicación, "Señal", era el mismo de "Signal", la revista de propaganda nazi editada por el régimen de Hitler en los años de la Segunda Guerra. También supe que "Vea" tuvo como director a Carlos Rivas Larrauri, el autor de "Por qué me quité del vicio" y otros poemas igualmente mojados en lágrimas. Muchos católicos........