Chantaje de la CNTE |
Ciudad de México.- Lo que en seguida narraré es real. Eso, sin embargo, no le quita interés.
Cerca de la capital de un estado del norte había un ejido de sugestivo nombre, pues se llamaba Tres Palitos. El nombre le vino de tres pequeños árboles que alguna vez crecieron en su entorno.
Una maestra tenía su plaza en una lejana población de la frontera, y le pidió al dirigente del sindicato que la acercara a la capital, pues ahí vivía su familia. Le preguntó el líder: "¿Qué tal Tres Palitos?". Respondió con vehemencia la maestra: "¡Diez que sean, profe, pero acérqueme!".
No sé si sea necesario explicar que en lenguaje coloquial mexicano la palabra "palito" sirve para designar al coito. "Anoche me eché un palito de 20 mil pesos". "¿Tan caro?". "Es que tumbé con el coche un poste de la electricidad".
En otros lares, un palito es una copa. "Don Armando -me dijo recientemente mi anfitriona en cierto país de América Central-, ¿qué le parecería un palito después de su conferencia?". Decliné la invitación, no por razones de moralidad, sino de edad.
Eso me lleva a recordar la........