Día del Policía: Más que una conmemoración, una reflexión sobre seguridad y esperanza |
Hablar del policía en Ciudad Juárez es hablar de sacrificios que rara vez aparecen en las estadísticas. Detrás de cada patrullaje, de cada turno nocturno y de cada intervención de alto riesgo, existe una renuncia constante a la tranquilidad personal y familiar. El policía juarense no solo enfrenta al delito: enfrenta el miedo cotidiano, la incertidumbre y, muchas veces, la incomprensión social.
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Uno de los mayores sacrificios es la vida familiar. Los horarios extendidos, los turnos rotativos y las guardias en fechas clave —Navidad, Año Nuevo, cumpleaños o graduaciones— obligan a muchos policías a ausentarse de los momentos más importantes de su hogar. Mientras la ciudad descansa, ellos trabajan; mientras otros celebran, ellos vigilan. Ese tiempo que no vuelve es parte del costo invisible de portar un uniforme.
También está el sacrificio emocional y psicológico. En una ciudad que ha vivido niveles altos de violencia, los policías son testigos........