El embrujo del Ártico

Comenzar el año dentro del Círculo Polar Ártico, además de obligarle a uno a salir bien abrigado a la calle, invita a acercarse a la ... historia de aquellos que, en tiempos sin rompehielos ni GPS, y en lugar de abstenerse de ir más allá de lo indispensable, como el buen juicio aconsejaba, sintieron el impulso de explorarlo.

Entre ellos, ninguno tan célebre como Roald Amundsen, a quien paradójicamente —o no— recordamos como conquistador del Polo Sur, porque su codiciado Polo Norte se lo quitó antes el marino estadounidense Peary. Tromsø, de donde partió una de sus expediciones y en la que le sale a uno al paso por doquier su recuerdo —un busto aquí, una fachada con su efigie allá—, con 17 grados bajo cero y la noche ártica al otro lado de la ventana, es un buen sitio para leer........

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