Empotrador

La primera vez que vi porno, acudí al confesionario. Aquel porno no eran más que dos hojas de una revista alemana, pero yo tenía 12 ... años, aquellas chicas desnudas me aterrorizaron y en el confesionario me perdonaron previo rezo de tres avemarías. El porno ya no nos amedrenta, pero avergüenza socialmente y pocos articulistas lo tratan. Es tabú y da reparo. Sin embargo, está ahí, cada vez más presente, provocando problemas más o menos serios en los adictos maduros, pero muy graves entre los preadolescentes, para quienes se ha convertido........

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