Suspensivos
Todo comienza por un exceso de sinceridad. Envías un mensaje de WhatsApp ligeramente imprudente a alguien con quien la confianza está aún en obras y, ... apenas entregado, llega esa lucidez que suele despertar nada más pulsar 'enviar'. Demasiado directo. Demasiado pronto. Quizá demasiado atrevido. Intentas corregirlo y comienzas a escribir un segundo mensaje. Escribes, borras, reescribes, vuelves a borrar, cuando aparecen en tu pantalla tres puntos suspensivos. La otra persona está contestando.........
