Cuando la ciencia se convierte en dogma

Un investigador mirando por un microscopio. / Andrés Gutiérrez

La ciencia ha sido una de las herramientas más poderosas desarrolladas por la humanidad para comprender la realidad. Gracias a ella hemos ampliado nuestra esperanza de vida, explorado el universo y transformado profundamente nuestras sociedades. Sin embargo, precisamente por el enorme prestigio que ha adquirido, existe un riesgo que pocas veces se discute con suficiente profundidad, esto es, que la ciencia deje de entenderse como un método de investigación y se convierta en una autoridad incuestionable. Cuando esto ocurre, corre el peligro de transformarse en aquello contra lo que nació, un dogma.

La esencia de la ciencia no reside en las respuestas que ofrece, sino en las preguntas que permite formular. Desde sus orígenes, el pensamiento científico se caracterizó por desafiar certezas establecidas y someter cualquier afirmación al escrutinio crítico. Ninguna teoría debía considerarse definitiva y toda explicación permanecía abierta a la posibilidad de ser corregida o reemplazada. La duda no era una debilidad del sistema, sino su principal fortaleza.

Sin embargo, en algunos ámbitos contemporáneos parece haberse producido una transformación preocupante, determinadas afirmaciones científicas ya no son........

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