El Gobierno entra en el Cuerpo a cuerpo

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (d) y el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, en una imagen de archivo. EFE/Zipi Aragón / ZIPI ARAGON / EFE

En su aparición más que comparecencia telegráfica, Pedro Sánchez comienza consagrando a María Jesús Montero como la política más importante de su España, porque habita una realidad personalizada. Se dejará de lado que en todo caso será la segunda en importancia, por debajo del líder que la enalteció. Y sobre todo, cuesta admitir que un país en guerra como el resto del mundo haya sacrificado a su mayor activo, para condenarla a unas elecciones autonómicas donde considerará un triunfo quedar por delante de Vox, y desde luego que por detrás de Moreno Bonilla. La sensación de que el Gobierno se halla en tiempo de descuento se desprende de la avidez repentina de sus miembros por pulir el currículum. Ya solo piensan en LinkedIn.

Nadie puede juzgar la proficiencia de Montero mejor que Sánchez. Ahora bien, despedir a la número uno supone que su sustituto en la vicepresidencia y también miembro del Gobierno era como máximo un número dos. Queda claro que a los presidentes españoles o estadounidenses no les preocupa la ubicación exacta de sus peones, obsesionados como están en mantener su supremacía en el escalafón. Y el obligado maquillaje gubernamental tras desperdiciar a su principal joya demuestra que el Ejecutivo entra en el Cuerpo a cuerpo.

Desmerecido por Sánchez con respecto a su predecesora, Carlos Cuerpo adquiere así una cotización simbólica por encima o al margen de su valor real. Es el sucesor del presidente anhelado por quienes desprecian a Óscar Puente, y sobre todo por quienes exigen la perpetuidad de la línea masculina que define al bipartidismo PP/PSOE. La crisálida de la crisis es un misterio, se está fabricando en el mismo sentido en que Shaw dictamina que "Dios se está haciendo". De hecho, Cuerpo alcanzó su actual dimensión corpórea cuando le confesó dolido a Aimar Bretos que elPP no le preguntaba por la Economía, su disciplina única. Ahora debe demostrar que no haberlo tomado en consideración también es un error de consideración.


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