Un imprescindible servicio hospitalario |
Fachada del Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria. / E. D.
Circulando por los pasillos de nuestros hospitales públicos entiendes lo diferente que puede ser la vida a la que transcurre en su exterior.
Aquí se mezcla un personal apresurado, algunos parecen emular las carrerillas de un saltador olímpico contra la demora en el andar de familiares de algún paciente en un intento de lucha contra la incertidumbre de las circunstancias. Estos son lugares a los que conceder al silencio el mérito que posee o romperlo, con furia, bajo un impacto emocional. En lo bueno o en lo malo, los acontecimientos en forma de noticias esperanzadoras o angustiosos diagnósticos llegan convirtiéndonos en un alguien diferente del que, en esa mañana,........