A Jorge lo echaron de su propia vida |
Manifestación contra los desahucios. / María Pisaca
A don Jorge le pusieron ya fecha para el miedo. Ese papel le avisó del desenlace que le esperaba. Es un día concreto, una hora aproximada y una notificación escrita con lenguaje pulcro y deshumanizado, ese tan típico en la nomenclatura administrativa. Don Jorge tiene 78 años, vive en el mismo piso de Santa Cruz desde hace cuatro décadas y esta semana ha descubierto que su casa ya no es su casa. Así de crudo y de miserable. No sé si puede existir un atentado mayor contra la dignidad personal que un desahucio. Y qué chungo tiene que ser seguir pagando religiosamente el alquiler durante tantos años, sin haber cometido ninguna irregularidad, y que ahora seas un proscrito. De repente, te enteras de que tu edificio, donde has criado a tu familia, fue adquirido por un........