Volver a la nueva normalidad
Volver a casa de tus vacaciones de Semana Santa.
Decimos que volvemos a la normalidad, como si la vida pudiera desandarse, como si bastara con retomar las rutinas para que todo encaje de nuevo en su sitio. El calendario avanza, las obligaciones regresan, los relojes recuperan su dominio. Y, sin embargo, algo no termina de ser igual.
Después de la Semana Santa, volvemos, sí. Pero no del todo. Porque hay experiencias que, aunque silenciosas, dejan huella. No hacen ruido, no se exhiben, pero modifican la mirada. Y cuando cambia la mirada, cambia también el mundo, aunque siga siendo el mismo. Quizá por eso hablar de «normalidad» resulta cada vez más ambiguo. ¿Qué es lo normal? ¿Lo habitual? ¿Lo previsible? ¿Lo que ya conocemos? La vida, en realidad, nunca ha sido del........
