¿Los bárbaros han vuelto? |
Greenpeace despliega una lona con el "No a la guerra" en la Puerta del Sol de Madrid
«¿Por qué de pronto reina esta inquietud y esta confusión? / De qué manera la expresión de los rostros se ha vuelto grave»
Ante galimatías, confusiones y sobresaltos sobre una guerra que ignoramos los motivos que la ha puesto en el escenario de la destrucción, si afinamos la lógica de los acontecimientos, y valoramos actuaciones y continuos desparpajos, nos asalta la duda si es que los bárbaros han regresado a la historia.
Constantino Cavafis, poeta griego, una de las figuras literarias más importantes del siglo XX, ya en la memoria de sus versos significó que los bárbaros han vuelto. Si en el pasado siglo así lo percibió, seguramente en estos momentos lo tendría más claro y llegaría a saber dónde está instaurada la barbarie, y tal vez iría por la senda anterior: que los bárbaros somos los mismos, que de nuevo han retornado.
La venganza de los pueblos cuando se ampara en las lecturas del Corán es diferente e ilimitada, de ahí que el enemigo no tenga cara ni discurso ideológico. Solo tiene un mundo cual es el de la ceguera consciente dentro de un discurso de carácter puramente medieval. Son choques de culturas donde las disposiciones sociológicas, históricas de cada uno son diferentes, por lo que se hace difícil saber cuándo terminará la guerra y qué resultados se obtendrían a favor de unos o de otros.
Aunque el planeta está sometido a las influencias de la tecnología donde los artilugios de la guerra no tienen límite, hay grupos que creen que la salvación llegará por el camino del terror .Y con el terror es muy difícil luchar, casi imposible. Los misiles y los drones con espoletas destructivas no pueden con él ya que solo son una sombra fugaz y la celeridad de una incógnita que nos produce inquietud. Porque países que fueron derrotados emergieron adoptando posiciones irreductibles que produjeron cismas, guerras civiles y estampidas de los invasores.
Se invadió Irak y la desestabilización política no ha parado. La captura de Gadafi, que fue apuñalado, ocasionó una guerra civil que dividió el país en dos. Afganistán contempló la retirada de las tropas estadounidense sin poder destruir a los talibanes, sin crear una nación fuerte y democrática que evitaría su poder, llegando en 2020 a un acuerdo con Trump en su primer mandato que dejó el país en manos de la destrucción y la vuelta a la religiosidad.
Y ahora nos encontramos con la vuelta a las andadas sempiternas, para luchar en contra de la barbarie cuando la confusión sigue y las represalias están a la vuelta de la esquina, en un choque de intereses territoriales atacando unos con armas sofisticadas y otros con las armas de sus creencias.
La historia de la barbarie, como siempre, aparece en el momento preciso y menos pensado, y si buscamos quién la produce llegaremos a la conclusión de que los bárbaros no han vuelto, andan dentro de nosotros. Trayéndonos el mensaje del poeta griego:
«¿Por qué ha caído la noche y los bárbaros no han venido? / Han llegado gentes de la frontera y dicen que ya no hay bárbaros que vuelvan»
Los bárbaros somos todos.