La verdad de las mayorías

Vista general del hemiciclo del Congreso de los Diputados. / EP

La democracia es el imperio de la mayoría, pero no necesariamente del sentido común. Una mayoría de personas, en un momento dado, puede establecer un código de valores con el que uno puede no estar de acuerdo. Lo que creemos individualmente se llama opinión y puede confrontar con el pensamiento mayoritario. Pero asistimos a una eclosión de la persecución de la disidencia. Si no estás de acuerdo con determinados principios eres un negacionista. Un salmón que sube contra la corriente y se opone al orden de las cosas.

Hubo un tiempo en que la vida en democracia implicaba que uno podía pensar lo que le diera la gana, aunque acatando las normas que dictaba la mayoría. Lo colectivo era un mundo en el que regían las normas decididas por la........

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