«Miiiiiiil eeeuroooooos»
Gente comprando décimos de la Lotería en una imagen de archivo. / ED
Todos nos hemos despertado una mañana de diciembre con el canto a pleno pulmón de «miiiiiiiil eeeeeuroooooos». La familia se reúne en torno a la tele desde temprano con la expectativa de si, por fin, es el año en el que tocará algo de la Lotería. Las pantallas de todos los sitios que visitamos están encendidas con RTVE. Y la imagen de los niños de San Ildefonso se convierte en el hilo conductor de nuestro día.
Una tradición pasada de generación en generación que se ha convertido en un hito de las navidades. De las fiestas. De la familia. Para vivir en colectivo la alegría, la esperanza y las ansias por saber los resultados. Por saber si nuestro número, el que compramos entre hermanos, entre compañeros de trabajo o entre parejas, es el premiado.
Al ser........
