La emotividad desde la adversidad |
Robert Aramayo y Maxine Peake. / El Día
E n la última edición de los premios Bafta, otorgados por la Academia de Cine Británico, Incontrolable (cuyo título original es I Swear) se alzó con dos galardones: Mejor actor protagonista y Mejor casting. Comencé a verla sabiendo que se basa en una historia real y que su trama se centra en un personaje que sufre el denominado Síndrome de Tourette, trastorno neurológico caracterizado por movimientos repetitivos y sonidos indeseados que no se pueden controlar. Por ello, los afectados generan tics involuntarios y emiten ruidos o palabras ofensivas sin control alguno. De entrada, este tipo de producciones me causan cierto reparo, pues se exponen a caer en una sensiblería empalagosa –incluso, manipuladora– o en una dramatización que supere la propia capacidad del espectador.........