Perder sin siquiera jugar
Los presidentes de las federaciones de fútbol de España, Pedro Rocha, Marruecos, Fouzi Lekjaa y de Portugal, Fernando Gomes, durante la presentación de la candidatura al Mundial 2030. / RFEF
España todavía no ha perdido la final del Mundial de 2030. Ni siquiera está decidido oficialmente dónde se celebrará. Pero lleva bastante tiempo perdiendo la negociación para organizarla. La diferencia es importante: los partidos se ganan en el campo; las finales, las ceremonias y el protagonismo institucional se deciden mucho antes, en despachos donde Marruecos sabe perfectamente lo que quiere y España continúa discutiendo quién debe sentarse a la mesa.
La candidatura nació como un proyecto ibérico, donde entraban España y Portugal. Marruecos se incorporó después porque aportaba el componente africano y facilitaba los apoyos necesarios en la FIFA. Era un socio útil para una propuesta cuya principal fortaleza organizativa, deportiva y económica seguía estando en la península. Pero el socio útil ha terminado comportándose como dueño del negocio.
No hay nada sorprendente en ello. Marruecos defiende sus intereses con una determinación que en ocasiones resulta........
