Los muertos correctos

Un edificio dañado por el ataque masivo de Rusia contra la capital de Ucrania, Kiev, este domingo. / VLADYSLAV MUSIENKO / AFP

Algunos muertos conmueven inmediatamente -y con razón- a la opinión pública occidental. Otros apenas se mantienen unas horas en los titulares. Hay ciudades bombardeadas que desatan oleadas de indignación mundial y otras cuya destrucción se convierte en ruido de fondo, en una costumbre asumida, que ya apenas altera las conciencias.

La masacre del bombardeo sobre Kiev y otras ciudades ucranianas de este pasado fin de semana vuelve a demostrarlo. Moscú lanzó una ofensiva masiva con centenares de drones, misiles de crucero y misiles balísticos, incluido el hipersónico Oreshnik, un sistema muy difícil de interceptar y diseñado para portar carga nuclear. El ataque alcanzó viviendas, infraestructuras civiles y escuelas, provocando decenas de víctimas y más de un centenar de heridos. Más allá del horror concreto de esta nueva matanza, resulta inaceptable la normalización progresiva de una estrategia rusa que desde hace años ya no busca únicamente derrotar militarmente a Ucrania, sino quebrar psicológicamente a su población y desgastar la apuesta y la voluntad política de Europa. Los bombardeos masivos contra ciudades,........

© El Dia