La normalización de Vox en Canarias |
Archivo - El presidente de Vox, Santiago Abascal, durante una rueda de prensa posterior al Comité Ejecutivo Nacional de Vox, en la sede de Vox, a 13 de octubre de 2025, en Madrid (España). / Alejandro Martínez Vélez - Europa Press - Archivo
Durante los últimos dos años Vox ha sido en Canarias poco más que un accidente estadístico. Un partido presente, pero sin capacidad real de condicionar gobiernos ni alterar pactos. Cuatro diputados en un Parlamento de setenta son un ruido asumible, incluso útil para alterar conciencias con tendencia al asirocamiento: Vox estaba ahí, pero no pintaba mucho. En realidad no pintaba nada.
Ese tiempo se acaba. Todos los datos demoscópicos que hoy manejan los partidos –con independencia de que se publiquen o no– coinciden en una tendencia clara: Vox podría duplicar o incluso triplicar su representación en las próximas elecciones autonómicas. No hablamos de un vuelco ideológico del Archipiélago, ni de una conversión masiva al ultraconservadurismo, sino de algo más sutil, algo más peligroso para la estabilidad política en las islas: la normalización de Vox como actor relevante.
Normalización no significa aquí gobierno. Significa aceptación y........