La anomalía

El presidente Fernando Clavijo durante su discurso en el acto institucional del Día de Canarias. / E. D. / L.P.

Quizá sea Canarias la única región española donde el nacionalismo gobernante no necesita elegir entre ser nacionalista y ser español. En Cataluña y el País Vasco eso resulta imposible. En Galicia, el nacionalismo ha crecido desplazando al PSOE y creando tensiones constantes. En Canarias, en cambio, la inmensa mayoría de los votantes nacionalistas no perciben contradicción entre ser canario y ser español. Ambas cosas son percibidas como compatibles por la inmensa mayoría del electorado de las islas. La diferencia se presenta no en el rechazo a esa combinación concreta de identidades, sino al orden en que se manifiestan, en la simplificación obligada de las encuestas. El votante nacionalista se percibe más canario que español, y el no nacionalista, tiende en general a sentirse igual de español que canario. No se trata de una casualidad, es más bien una característica política singular, específica de Canarias. En el resto de España, los nacionalismos -incluso el español- se manifiestan casi siempre desde el reconocimiento de agravios y perjuicios, en una competición permanente por demostrar quién ha sido más perjudicado, quién tiene más motivos........

© El Dia