‘Ordinalidad’ |
Pedro Sánchez y Oriol Junqueras, durante su encuentro en la Moncloa. / JOSÉ LUIS ROCA
La foto de Pedro Sánchez recibiendo en la Moncloa a Oriol Junqueras es la escenificación de un cambio de paradigma que afecta al corazón mismo de nuestro modelo territorial. Un presidente del Gobierno estrecha la mano de un dirigente condenado por sedición y malversación –indultado y luego amnistiado por el propio Sánchez, aunque aún inhabilitado– para acordar la cesión anual de 4.700 millones de euros adicionales a Cataluña en materia de financiación autonómica. No es un gesto baladí, es una decisión política de gran calado, tomada al margen del resto de comunidades y con un objetivo tan transparente como reiterativo: comprar estabilidad parlamentaria a cambio de entregar más dinero público a una de las regiones más ricas del país.
El concepto clave del acuerdo es el llamado criterio de ordinalidad, una vieja aspiración del independentismo catalán. Dicho de forma sencilla, la ordinalidad pretende que las regiones que aportan más recursos al sistema no puedan quedar tras el reparto por debajo de otras en términos de renta o financiación por habitante. En la práctica, esto limita severamente la solidaridad del........