El drama de Rodrigo

La crisis boliviana ya no puede explicarse únicamente por los bloqueos, la escasez de combustibles o la demanda de abrogación de normas vinculadas a la distribución de tierras. Esos fueron los detonantes. Lo que vino después fue mucho más profundo: una escalada que derivó rápidamente en la exigencia de renuncia del presidente Rodrigo Paz y en una disputa abierta por el poder político.

Para comprender lo que ocurre conviene recurrir a dos herramientas utilizadas en consultoría política y prospectiva estratégica: la Teoría del Drama y el análisis morfológico de Michel Godet. Ambas permiten mirar más allá de la coyuntura y entender las fuerzas que realmente están moviendo el tablero.

La pregunta es inevitable: ¿por qué una demanda sectorial se transformó en una crisis nacional?

Porque el conflicto no nace solamente de Evo Morales ni únicamente de la gasolina. Evo tiene influencia y capacidad de conducción sobre parte de las movilizaciones, pero sería intelectualmente cómodo atribuirle todo lo que ocurre. Existe un malestar real, acumulado durante meses, que encontró en la crisis económica una vía de expresión política.

Aquí aparece un fenómeno que el gobierno no terminó de interpretar a tiempo. El sujeto nacional-popular que hoy se moviliza no........

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