No habrá liberalismo democrático con una Constitución estatista

En octubre de 2024, el Comité Cívico pro Santa Cruz presentó el documento denominado “Nueva Relación de Santa Cruz con el Estado”, una propuesta para rediseñar la estructura política y administrativa del país, y garantizar libertad económica, seguridad jurídica y autonomía plena. Aunque no alcanzó la trascendencia esperada, sus conclusiones anticipaban una discusión que hoy resulta ineludible: la necesidad de replantear el pacto social vigente desde 2009.


Hoy en día, esta necesidad trasciende al departamento y desafía a todos los bolivianos a cambiar su relación con un Estado que se ha convertido en el eje ordenador de casi todos los ámbitos de la vida nacional, desde la economía, la educación, la justicia y la producción, hasta la cultura e incluso la identidad.


El vínculo asimétrico y asfixiante con el poder público, que ya estaba distorsionado desde el siglo pasado, se volvió nocivo en los últimos 20 años cuando, bajo el discurso de la inclusión y la igualdad, el Estado amplió sus prerrogativas a niveles intolerables, concentrando poder político, económico y simbólico. El ciudadano dejó de ser sujeto de derechos y fue reducido a objeto de políticas públicas, ejecutor de consignas y espectador de decisiones tomadas por élites partidarias que hablaban en su nombre, pero no lo escuchaban ni le consultaban.


El “Leviatán” en Bolivia se volvió un sujeto omnipotente, omnipresente y “moralmente superior”, con la facultad de decidir qué es lo correcto, lo........

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