Más democracia, no menos |
En tiempos de frustración, la democracia suele ser acusada de lenta, ruidosa e incapaz de resolver problemas. Pero la evidencia muestra que debilitarla suele salir más caro que tolerar sus imperfecciones.
Un estudio muy reciente del FMI señala que romper el orden democrático rompe confianza, inversión y previsibilidad, con un efecto de 5% menos en la producción acumulada a cinco años de la ruptura.
Cuando la política deja de procesarse con reglas y pasa a resolverse por la fuerza, los países pierden vidas, capital humano y capacidad estatal. Paul Collier estimó que una guerra civil puede reducir el PIB en torno a 15% durante una guerra promedio de siete años.
La alternativa a la democracia rara vez es el orden. Con frecuencia es más arbitrariedad, más violencia y menos desarrollo. Giovanni Sartori lo planteaba con claridad: el valor de la democracia está en limitar el poder arbitrario. Su promesa no es producir gobernantes perfectos, sino permitir que la ciudadanía los elija, los controle y los reemplace en paz.
También hay una razón económica para........