Otra mirada al decreto |
El Decreto N° 5515 ha reavivado las discusiones sobre la fragmentación del gobierno de Rodrigo Paz, el presidente, y Edmand Lara, el vicepresidente. Dicho documento relegaría la figura del vicepresidente, permitiendo que el presidente gobierne incluso en el extranjero, haciendo uso de medios tecnológicos, o marcando la agenda que el vicepresidente debe seguir, apelando al Ministro de la Presidencia. Dejemos que sean los abogados los que juzguen si tal decreto es legal o no. En cambio, aprovechemos la oportunidad para un ejercicio reflexivo sobre lo que, me parece, debería estar en el centro de la discusión.
Los defensores del decreto aducen que no puede dejarse a una persona tan impredecible como Lara en la Presidencia, pues su actuar errático podría traducirse en un daño irreparable para cientos de miles de bolivianos. Aquí me permito plantear el debate en términos distintos, dejando que sean los psicólogos los responsables de evaluar la salud mental del vicepresidente.
Que la crítica parta de la posibilidad de que un hombre con emociones inestables puede afectar de manera negativa a la población no excluye que otro hombre,........