El chantaje de las minorías

Es el colmo que Bolivia vaya retrocediendo políticamente y que el sistema democrático esté podrido, pendiendo de un gajo seco. Francamente, no podemos estar celebrando más de cuarenta años de democracia, cuando casi la mitad ha sido un enredo de ignorancia, golpes, racismo, fetidez, embustes, robo, narcotráfico, y una ineptitud que primero causó asombro, pero que luego tuvimos que aceptar, aunque blasfemáramos y pataleáramos esperando el cambio.


Acabamos de salir de veinte años de gobierno masista y no entendemos cómo hemos llegado unidos y con vida sin que la nación se derrumbe. Continuamos ligados, aunque cada vez más distantes, porque existe en Bolivia una situación muy peligrosa, que no sabemos si tendrá remedio, y es que fuera de etnias, raza, o tradiciones, hay una honda división de pensamiento o de intolerancia pura y simple. No pensamos en un futuro juntos, compartido, ni queremos las mismas cosas.


No es posible que un gobierno como el de Rodrigo Paz, que hace dos meses accedió al poder, esté acosado por demandas y bloqueos de la COB, obreros y campesinos........

© El Deber