¡Al fin!

El gobierno que preside Rodrigo Paz Pereira ha dado un paso fundamental para salvaguardar la seguridad de la República, con la promulgación de la ley de “estado de excepción”, que permite al primer mandatario recurrir a las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional, para que actúen en caso de que exista amenaza externa, conmoción interna o desastre natural. 

Bolivia está hoy en una situación de crisis extrema, con cercos en sus carreteras y caminos, que hacen de nuestra patria algo similar a un “estado inviable”, que, como todos sabemos, es un paso anterior al llamado “estado fallido”, a la catástrofe total, de lo que nos ocupamos en una nota anterior.

El gobierno de Bolivia está acosado por todos lados, con un evidente afán de derrocar al presidente Paz, manifestado principalmente por los líderes evistas que encabezan esta intención.  El método de los bloqueos de carreteras, inhumano y canalla, es el elegido para este descabellado intento golpista que se aferra a todas las exigencias de la turba, que son muchas, pero no menciona la única importante de los jefes sublevados: la vía libre para el narcotráfico.

Ya........

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