El dilema del prisionero

Debido a la desconfianza entre partes antagónicas, los resultados de sus negociaciones suelen ser subóptimos frente a los beneficios de una colaboración real. Este es el núcleo del dilema del prisionero: la desconfianza sacrifica intereses comunes y fuerza acuerdos inferiores.

Ante las crecientes demandas sectoriales hacia el gobierno, la estrategia dominante de los actores los arrastra hacia un Equilibrio de Nash, donde cada actor asegura su posición dadas las decisiones de los otros, aun cuando el resultado conjunto sea inferior al potencial cooperativo. Así, la suma de racionalidades individuales puede derivar en irracionalidad colectiva.

En seis meses de gestión, la administración ha consolidado un patrón de gobernanza que envía señales claras sobre su forma de encarar conflictos. Este estilo se manifiesta en tres hitos: la abrogación de dos decretos supremos de forma casi idéntica y el manejo errático de una ley con vicios de diseño.

Respecto a los decretos 5503 y 5547, el primero fue presentado como norma fundacional con una retórica de intransigencia: el presidente aseguró que no daría “un paso atrás”. Sin embargo, tras intentar deslegitimar a la COB bajo el argumento de que era un ente agotado, el Ejecutivo retrocedió y, tres semanas........

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