330 mil migrantes y una frontera cercana: el debate chileno que interpela a Bolivia

El último debate presidencial en Chile entre Jeannette Jara y José Antonio Kast dejó en evidencia un punto de coincidencia inquietante; más allá de los matices discursivos, ambos proyectos políticos asumen que la migración irregular debe reducirse drásticamente y que una parte significativa de las cerca de 330.000 personas en situación irregular deberá abandonar el país. Las diferencias no están en el objetivo, sino en los medios, los plazos y —sobre todo— en los costos humanos y diplomáticos que cada uno está dispuesto a asumir. 


José Antonio Kast planteó la posición más dura. Rechazó cualquier proceso de regularización o empadronamiento y propuso una “invitación” a salir del país en un plazo de 92 días, bajo la advertencia de que quienes no lo hagan perderán acceso a salud, educación, transporte, contratos o cualquier prestación estatal. En su lógica, el migrante irregular que intente realizar cualquier trámite será automáticamente identificado y “conminado” a salir. Tras ese plazo, la expulsión sería definitiva y la prohibición de reingreso, permanente.


Lo más delicado de su propuesta no es solo la expulsión masiva —logísticamente inviable, como recordó Jara al señalar que deportar 330.000 personas equivaldría a nueve años de un vuelo diario con........

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