La batalla que no podemos perder

Me niego a entregar mi país a las mafias de narcos que se disfrazan de movimientos sociales, que quieren venderse al mundo como los marginados de la sociedad y que esconden perversas intenciones de hacer de Bolivia un territorio donde el chantaje, la extorsion, la ausencia de estado y el manejo criminal del territorio sea lo dominante.

Por mi formación política, tengo mucha sensibilidad con los mas débiles, con los que no han tenido acceso al desarrollo, con los sectores más vulnerables de la sociedad, con los sectores populares, con los excluidos y marginados. Por eso siempre me opuse al MAS y a Evo Morales, porque son unos impostores, unos falsos profetas, que predican una cosa y actúan de otra manera, les encantan los lujos de los privilegiados, gobiernan pa llenar su ego y sus bolsillos, se alían y protegen a delincuentes, han decidido tomar el narcotráfico como un "arma antiimperialista" para debilitar a los EE.UU. y los países desarrollados, y cuando huelen que la comunidad internacional está descubriendo sus delitos salen a la prensa a decir: "El gobierno quiere........

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