Gasolina mala: la hora de asumir responsabilidades

El episodio de la gasolina contaminada que dañó motores, válvulas y otros componentes de autos, buses y motocicletas en varios departamentos se convirtió en el primer gran tropiezo del nuevo Gobierno. Miles de propietarios vieron afectado su instrumento de trabajo, surgieron bloqueos de vías y se anunciaron acciones legales contra YPFB y la ANH. Lo que comenzó como un problema técnico terminó revelando fallas de gestión que la población ya no está dispuesta a tolerar.

El Ejecutivo lleva apenas tres meses y, en ese corto tiempo, logró aplicar una medida tan necesaria como dolorosa: el retiro del subsidio a los combustibles. La decisión, orientada a reducir el déficit fiscal y recomponer la economía, fue aceptada por la mayoría con realismo y sentido de responsabilidad. Pero nadie esperaba que, tras ese esfuerzo colectivo, el país tropezara con una gasolina “desestabilizada” que puso en evidencia ineficiencias, negligencias e incluso la posibilidad de sabotaje interno.

El Gobierno ha........

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