Comunicar en crisis: la lección que deja El Alto |
La tragedia aérea ocurrida en El Alto, con el accidente de un Hércules C-130 que transportaba 17,1 millones de billetes nuevos por un valor de Bs 423 millones, abrió una herida que fue más allá del siniestro mismo. En términos estrictamente económicos, el hecho no tenía la capacidad de desestabilizar el país. En Bolivia circulan cerca de Bs 100.000 millones en efectivo; el monto transportado representaba menos del 0,4% y lo robado o destruido apenas alrededor del 0,12%. No hubo inflación, no hubo devaluación y el valor del boliviano no se alteró. Sin embargo, el impacto social fue inmediato y profundo.
La escena de billetes quemándose, sumada a versiones contradictorias sobre su validez, generó una percepción de riesgo que superó con creces la dimensión real del problema. El verdadero daño no fue monetario, sino comunicacional. En una economía donde más del 70% de las transacciones se realizan en efectivo y la informalidad alcanza al 85%, cualquier duda sobre la validez del dinero toca fibras sensibles. Para miles de personas, un billete que “no sirve” durante horas puede........