A erradicar unos malos hábitos

En los últimos años, se ha vuelto cada vez más evidente una preocupante normalización de ciertos malos hábitos en la vida cotidiana de Santa Cruz de la Sierra. Conductas que, aunque a simple vista puedan parecer menores o aisladas, en realidad configuran un patrón que erosiona la convivencia y contradice el pregón y la imagen de ciudad abierta, hospitalaria y amable que históricamente ha distinguido a la capital cruceña.

Uno de los rasgos más visibles es la pérdida de cortesía básica. Saludar, agradecer o devolver un gesto amable parecen prácticas en retroceso. No se trata de formalismos vacíos, sino de expresiones mínimas de reconocimiento mutuo que sostienen el tejido social. Cuando estos gestos desaparecen, lo que queda es una convivencia fría, distante y, en muchos casos, indiferente.

A ello se suma la persistente costumbre de arrojar desperdicios en la vía pública. Calles, plazas y avenidas se convierten en receptores de basura que........

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