Ajuste necesario y protección social urgente

Las recientes medidas económicas anunciadas por el gobierno boliviano, en particular la eliminación de los subsidios a los combustibles, abren un escenario complejo pero no exento de oportunidades. En términos estrictamente macroeconómicos, el principal beneficio potencial es la corrección de una de las distorsiones más costosas de la economía nacional. Los subsidios a la gasolina y al diésel han significado, en los últimos años, un gasto fiscal estimado entre 2.000 y 2.300 millones de dólares anuales, equivalente a cerca del 5% del PIB. Su eliminación libera recursos que pueden reducir de forma sustancial el déficit fiscal, aliviar la presión sobre las reservas internacionales y disminuir la necesidad de financiamiento monetario, una de las principales fuentes de desequilibrio macroeconómico.

A mediano plazo, este ajuste puede mejorar la credibilidad de la política económica, enviar señales positivas a los mercados y facilitar el acceso a financiamiento externo en mejores condiciones. Si parte de los recursos liberados se destinan a inversión pública productiva —infraestructura logística, energía, riego o conectividad— el impacto sobre el crecimiento potencial podría ser significativo. Incluso un redireccionamiento........

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