El camino del perdón
O te amargas o haces chiste de la vida.
perdonas u odias,
Que la vida sin perdón es como un veneno.
Que la brisa del perdón puede llegar y dar paz
Que nadie te quite la alegría, porque naciste para vivir bien,
no para vivir recordando el pasado funesto.
Atrévete a dar el paso del perdón.
Hace varios años cuando iniciaba mi camino en el sacerdocio, me llamaron para ir a ministrar la unción de los enfermos sobre alguien que estaba agonizando. Fui a ver el enfermo y cuando entre a la habitación y nos disponíamos a iniciar la oración, llegó un hermano del enfermo. Todos se miraban sorprendidos. Los hermanos, después de cierta seriedad, se tomaron de la mano y lloraban juntos. Le decía: “Hermanito perdóname”. El hermano enfermo asentía con la cabeza y lloraba. Llevaban más de veinte años sin hablarse. Terminé de administrar la unción de los enfermos y a los pocos minutos el hermano enfermo falleció.
Pasaron muchos años sin hablarse, tardaron demasiado en reconciliarse. Tal vez solo unos diez minutos de reconciliación. Ellos........
