El día que la tierra dejó de ser un sustantivo

Una mujer preparaba un café. Un niño terminaba la tarea. Un taxista esperaba que cambiara el semáforo. Alguien discutía por WhatsApp. Otro revisaba las redes sociales. Ninguno de ellos imaginaba que, unos segundos después, la tierra dejaría de ser un sustantivo.

Así ocurrió hace unos días en Venezuela. Bastaron unos segundos para que aquello que simbolizaba la estabilidad comenzara a moverse. El suelo dejó de sostener; los edificios dejaron de parecer seguros; las certezas cotidianas se resquebrajaron junto con las paredes.

La noticia nos llegó como suelen llegar hoy todas las tragedias: videos grabados con manos temblorosas, edificios balanceándose, personas corriendo sin saber muy bien hacia dónde, rostros buscando una explicación donde solo había incertidumbre.

Detrás de esas imágenes hay miles de personas que enfrentan pérdidas imposibles de cuantificar. A ellas, antes que cualquier reflexión, van mi solidaridad y mi respeto.

Hay tragedias que uno intenta comprender. Un accidente admite causas.........

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