El costo humano del asedio

Bolivia atraviesa una de esas etapas donde la política deja de ser un debate ideológico para convertirse en una amenaza directa contra la vida de la gente. El reciente informe de la Defensoría del Pueblo sobre la conflictividad social no retrata solamente carreteras bloqueadas o pérdidas económicas millonarias; muestra algo mucho más grave, un país donde tristemente la confrontación política, terminó normalizando el sufrimiento humano.

Siete personas murieron, cuatro de ellas porque no pudieron acceder a atención médica a tiempo. Una mujer con insuficiencia renal en Guanay, un niño de 12 años en Llallagua cuya ambulancia no logró pasar, una joven en Senkata y una ciudadana extranjera en Desaguadero. No son “efectos secundarios” del conflicto, al vulnerar su derecho a la salud sin exclusión. Son víctimas de una crisis donde tanto el........

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