Acortar las carreras: una oportunidad que exige repensar todo el sistema |
En las últimas semanas, el debate sobre la educación superior ha vuelto a instalarse con fuerza. En medio de las discusiones sobre la sostenibilidad de la gratuidad y los costos del sistema, ha surgido con mayor protagonismo la idea de acortar la duración de las carreras universitarias. La propuesta no es nueva, pero sí refleja una preocupación legítima: cómo hacer más eficiente el uso de los recursos y, al mismo tiempo, facilitar trayectorias formativas más pertinentes para los estudiantes.
En ese contexto, vale la pena reconocer algo evidente. Chile tiene carreras más largas que la mayoría de los países de la OCDE. Mientras en Europa o Australia es común que los estudiantes egresen en tres o cuatro años, en nuestro país muchas carreras superan los cinco. Esto no solo implica un mayor costo para el Estado, sino también para las familias y, sobre todo, para los propios jóvenes, que ven retrasado su ingreso al mundo laboral.
Desde esa perspectiva, avanzar hacia carreras más cortas puede ser una buena noticia. Permitiría reducir........