Una sospecha selectiva |
Caracterizar al adversario no es un gesto trivial. La etiqueta elegida puede determinar si será tratado como un contrincante legítimo o como una amenaza que debe ser contenida y, por tanto, qué respuestas parecerán legítimas frente a él.
Aplicadas al gobierno actual, expresiones como “la trampa de la ultraderecha” o “la amenaza de la ultraderecha” identifican a un enemigo, definen el conflicto e incorporan la condena en el propio término. Además, invierten la carga de la prueba: si el señalado se modera, se sospecha que oculta sus intenciones; si responde con dureza, se considera confirmada la acusación.
Para tener valor analítico, un concepto debe permitir hacer distinciones. En este caso, “ultraderecha” debe diferenciar las distintas corrientes de la derecha e identificar rasgos que no puedan........