Frente Amplio: lo peor de Chile
No es necesario que esperemos al 11 de marzo para poder afirmar con toda certeza que el Frente Amplio es lo peor, políticamente hablando, que le ha pasado a nuestro país desde la dictadura de Augusto Pinochet.
Fue un camino largo, planificado y ejecutado con convicción. Desde 2011 en adelante, el Frente Amplio entendió la política no como un servicio público, sino como una trinchera ideológica. No buscaron construir mayorías amplias ni fortalecer la democracia, sino horadarla desde dentro, debilitando cada pilar que no se alineara con su relato. Las instituciones dejaron de ser un marco común y pasaron a ser obstáculos que había que sortear, presionar o directamente desacreditar.
Su relación con el poder siempre fue instrumental. Mientras estuvieron fuera del Estado, lo atacaron sin pudor. Cuando lograron capturarlo, lo ocuparon como botín. El discurso de los derechos fue una fachada útil, nunca un compromiso real. Los pobres, los niños, los estudiantes, los enfermos, los adultos mayores y las minorías no fueron sujetos de políticas serias, sino piezas retóricas, comodines emocionales para justificar cualquier exceso. No hubo empatía genuina ni vocación social. Hubo cálculo.
El Frente Amplio hizo del cinismo una forma de acción. Prometieron ética y entregaron desorden. Prometieron sensibilidad y exhibieron frivolidad. Prometieron competencia y ofrecieron........
