Ser o no Ser
Comienza el 2026 y como siempre renace la esperanza, y esta vez con la expectativa de un nuevo gobierno. Una expectativa que es entusiasmo para el 26% que representa al núcleo duro del presidente electo, que es prudencia para el casi 35% que lo apoyó con ciertas reservas, y que es un foco de alerta para el 40% que está al acecho del primer error.
Entusiasmo, prudencia y alerta son las actitudes de una sociedad que aún no puede descifrar con certeza con qué Kast se va a encontrar cuando éste se mude a La Moneda.
¿Acaso Kast será el que sus seguidores fieles y “republicanistas” esperan que sea, o las mayoritarias fuerzas moderadas le van a corregir el rumbo hacia un espacio de mayor equilibrio? ¿Acaso Kast tendrá la capacidad para moverse en un espacio de acuerdos y negociación para poder cumplir las promesas de campaña, pero esencialmente para fortalecer el poder?
Todos tenemos claro que no es lo mismo acceder al poder que tenerlo, y para esto último Kast deberá fortalecer su base política para consolidar el poder y tener la influencia suficiente para gobernar.
En tal sentido, en estos tiempos donde solo hay expectativas, supuestos y especulaciones, la figura de Kast crece a partir de sus ofertas a los aliados transitorios del centro........
