Poder sin autoridad |
Días atrás, en un discurso que significó el retorno al ruedo político del expresidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, el exmandatario planteó esa duda conceptual que lleva a los gobiernos a condundir los téminos tan relevantes como el poder y la autoridad. “No se puede ejercer el poder si no se tiene la autoridad”, afirmó. Y tiene razón.
Y tal aseveración no es una discusión académica ni dialéctica, sino que se refleja en el acto de gobernar, para lo que se requiere autoridad política y moral para ejercer el poder. Esto implica traducir el término autoridad como cualidad, competencia, habilidad. La “autoridad personal”.
Es la pelota, estúpidos
En tiempos dónde reina la volatilidad y la ambigüedad, en la que los gobernantes parecen estar atados a la dependencia de las encuestas y, lo que es peor, de un entorno que tironea desde diferentes ámbitos donde los actores buscan imponer condiciones (empresarios, sindicatos, agrupaciones políticas, medios), la pregunta........