El peso del pasado |
Se repite con frecuencia que quien no conoce su historia está condenado a repetirla. Es una advertencia sensata, casi una obviedad. Pero como ocurre con muchas verdades convertidas en eslogan, su reiteración acrítica ha terminado por ocultar un riesgo igual de grave: que quien vive atrapado en su historia termina imposibilitado de avanzar. Chile parece, por momentos, instalado en esa trampa. No en el olvido —que sería irresponsable—, sino en una relación patológica con su pasado, que transforma la memoria en un ancla y no en una brújula.
Un primer ejemplo: nuestro vínculo con la fuerza pública. Las heridas en materia de derechos humanos del régimen militar derivaron, durante años, en una deslegitimación progresiva de la acción de Carabineros de Chile. No se trató solo de una crítica —necesaria en cualquier democracia—, sino de la validación cultural de su descrédito: desde consignas que........