El secreto a voces de Florentino que perjudica al Real Madrid
Quizás uno de los momentos más sangrantes de nuestra democracia fue cuando Pedro Sánchez, después de su última ‘no victoria’ electoral, afirmó sin ambages que iba a gobernar para los suyos. Algo que, con el tiempo, se demostró profético en su sentido más estricto: los ‘suyos’ han sido familia y amigos, como ha quedado demostrado; al partido que le den. Establecer una estrategia frentista como escenario central de la política puede dar cierto rédito electoral a corto y medio plazo, pero socava, sin duda, las bases en las que se sustenta la democracia: la gestión de unos pocos en beneficio de todos. Y, más allá de escándalos y corruptelas, ese es el problema de fondo en España.
Sin que sea comparable en la forma, pero sí absolutamente en el fondo, la misma falta de consideración manifestada por el actual presidente del Gobierno hacia una parte sustancial de la ciudadanía -algo que se ha acentuado con el tiempo al cobijar en sus coaliciones a partidos de extrema izquierda deseosos de socavar el Estado de derecho a la vez que demonizaba, por el mero hecho de serlo, a una derecha radical........
