El Primark de la política nos lleva por el sumidero |
Leo en el 'WSJ' que el conglomerado AB Foods ha hecho un 'profit warning' y sus acciones se han desplomado en bolsa. O sea, que las cosas no van como debieran, que los resultados no van a ser lo que el mercado estaba esperando y que, bueno, vaya, pues que a ver ahora qué hacemos.
Sé que es un arranque de artículo bastante triste, que no interesará a casi nadie. Pero no se vayan todavía, que aún hay más. Sigamos.
Resulta que una de las participadas de AB Foods, cuyo negocio fundamental es el azucarero, es la cadena textil Primark. Y resulta igualmente que la razón principal por la que la firma no va a alcanzar sus objetivos es el mal comportamiento de la misma tras una floja campaña de Navidad en Europa continental.
Lo cual nos lleva a una reflexión muy interesante sobre modelos de hacer las cosas y la sostenibilidad de los mismos en el tiempo: si tu modelo comercial es surtido masivo y precio ridículo, sin los factores diferenciales de una conexión con el cliente o una logística que puede tener un Inditex, tus barreras competitivas son muy bajas porque siempre habrá alguien que venda más barato mejor producto que el tuyo. No solo eso, tendrás poco margen para reaccionar porque el viaje de arriba abajo es mucho más fácil que el de abajo arriba.
TE PUEDE INTERESAR El dueño de Primark se desploma un 14% en bolsa tras las débiles ventas en Navidad EPPuede que alguno aún no le vea el interés a esto. Esperen, esperen, no se me vayan.
Porque, y aquí viene el cambio de guion, el ‘giro magistral’ a esta trama.
Y es que vivimos en el Primark de la política, en una rebaja permanente de actores, iniciativas y criterio que nos han conducido a donde estamos
Y es que vivimos en el Primark de la política, en una rebaja permanente de actores, iniciativas y criterio que nos ha conducido a donde estamos y que, como han demostrado procesos electorales recientes en otras jurisdicciones, puede llevar a consagrar a