Un nuevo presidente de la Fed, un nuevo tono… pero los mismos pilares

Esta semana, Kevin Warsh ha asumido la presidencia de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal de Estados Unidos. Esperamos que adopte un enfoque reflexivo pero distintivo de la política monetaria y que, con el tiempo, trate de reorientar la estrategia de la Fed en varios ámbitos. Pero cualquier cambio será evolutivo, no revolucionario. Al mismo tiempo, Warsh llega al banco central en un periodo de turbulencias macroeconómicas. La inflación en Estados Unidos sigue por encima del objetivo declarado por la Fed, presionada por los conflictos geopolíticos y los precios de la energía. Los mercados laborales han mostrado resiliencia, pero también afrontan incertidumbres en varios frentes, incluida una tecnología transformadora —la inteligencia artificial— con potencial para reconfigurar el mercado laboral.

Las fuerzas contrapuestas que marcan las perspectivas económicas de EE. UU. plantean riesgos para ambos lados del doble mandato de la Fed —estabilidad de precios y máximo empleo— y sugieren que el banco central podría permanecer en modo de espera durante bastante tiempo, posiblemente incluso más allá de 2026. Warsh es una figura segura y persuasiva, y como presidente puede orientar las discusiones de la Fed en la dirección que considere adecuada, pero la política monetaria seguirá siendo una decisión colegiada.

Evoluciones en las reglas de política monetaria

Warsh ha defendido durante mucho tiempo una política monetaria basada en reglas, sosteniendo que los bancos centrales deberían depender menos de la discrecionalidad y más de un marco claro de actuación. Considera que el liderazgo de la Fed........

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