La extraordinaria insensatez de gravar el autoconsumo

Como si de un déjà vu se tratase, estamos viendo estos días cómo se vuelve a arremeter contra el autoconsumo, algo que no pasaba desde los tiempos del "impuesto al sol". A causa de un apunte en un informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), algunos han comenzado a repetir los argumentos que defendieron en el pasado hasta que las directivas europeas y los hechos les quitaron la razón.

El problema que se alega es que los autoconsumidores pagan menos costes del sistema eléctrico que un consumidor estándar y, por tanto, ponen en riesgo la "sostenibilidad financiera del sistema". Para empezar, conviene explicar un hecho incontrovertible: Los autoconsumidores SÍ pagan costes del sistema. Los pagan en el término fijo de sus facturas, para disponer de potencia, y también en su consumo de red. Lo que no pagan es la parte que no consumen de red, porque la están consumiendo de sus paneles, al igual que nadie paga costes de red por la electricidad que deja de consumir por tener electrodomésticos eficientes o una casa bien aislada. Además, en España se paga mucho aunque no se consuma, porque tenemos uno de los costes fijos más altos de Europa después de la reforma tarifaria del año 2013.

El informe de la CNMC que ha iniciado este ruido indica que, de desplegarse todo el autoconsumo que indica el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (19 GW), la reducción de ingresos sería de 390 millones de euros. Realmente sería bastante menos, porque la CNMC supone que toda la electricidad generada se autoconsume totalmente, algo que en la realidad no sucede así, ya que hay parte........

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