¿Puede la economía explicar el resultado de las elecciones en Castilla y León?
Hoy los castellanos y leoneses están llamados a las urnas de nuevo. Ya votaron en 2022 y fueron los que anticiparon la tendencia: el PP ganó las elecciones, pero sin mayoría para gobernar, y Vox ya sacó un buen resultado del 17%, aprovechando el desplome de Ciudadanos. El PSOE perdió las elecciones y casi el 20% de los votos de 2019, y a su izquierda estaba la nada. El PP siempre estuvo confiado en la región y ahora se le ve muy incómodo con Vox. El PSOE gobernó y tuvo vocación de mayorías con Felipe, la perdió con Zapatero pero era una opción de alternancia, y ahora con Sánchez ha asumido ya su irrelevancia.
La suma de PP y Vox estaría en los máximos desde 1977 del voto de derechas, pero antes votaron a Ciudadanos y a Podemos. Por lo tanto, no es todo ideológico y hay un voto de cabreo. ¿Justifica la economía que los castellanos leoneses estén cabreados? Desde 2022 la economía ha ido bien, con un crecimiento del empleo intenso y próximo al promedio del conjunto de España. En 2022 votaron antes de empezar la invasión de Ucrania, pero ya se notaban los efectos de la crisis del gas que provocó que la inflación aumentara más que los salarios y los ciudadanos se empobrecieran. Eso se intensificó después de votar y duró hasta el verano de 2023. Desde entonces, los salarios han aumentado, pero aún no han recuperado el nivel adquisitivo de 2021 y eso puede justificar el cabreo.
El cabreo se concentra en los jóvenes, en las zonas rurales y en León, donde Unión del Pueblo Leonés obtuvo un muy buen resultado en 2022 y las encuestas anticipan que repetiría buen resultado hoy. Los jóvenes sufren la precariedad laboral, ven cómo el precio de la vivienda sube mucho más que sus salarios; en 2025, según los Notarios, el precio de la vivienda en la región aumentó un 6,5%. Muchos se ven obligados a buscar trabajo y mejores salarios fuera de la región y se han cansado del bipartidismo desde 2015. Castilla y León es la comunidad autónoma que más población ha perdido desde el año 2000, un 3%, la mayor caída solo por detrás de Asturias. Paradójicamente, Castilla y León es la comunidad donde más ha crecido la renta por habitante, de nuevo solo por detrás de Asturias.
La causa que explica la paradoja es el envejecimiento y el sistema público de pensiones. Los nuevos pensionistas se jubilan con pensiones muy por encima del salario medio de los jóvenes que entran en el primer empleo. Las pensiones han mantenido su poder adquisitivo desde 2007, mientras los salarios reales, especialmente de los jóvenes, han caído. Por eso las comunidades donde más cae y envejece la población son las que más crecen en renta por habitante. En esas comunidades, la diferencia entre pensionistas y trabajadores, especialmente jóvenes, es mayor y justifica más el cabreo. La sensación de los jóvenes castellanos leoneses es que tanto el PP como el PSOE gobiernan para los jubilados y no les dan solución a sus problemas, principalmente: empleo, salarios y vivienda. Este es........
